El entorno
Ubicada en un entorno natural sin igual, entre zonas boscosas de tejos, cerezos, pinos y acebos y a muy poca distancia del Mar Cantábrico, Luces es una acogedora aldea asturiana que goza de unas privilegiadas comunicaciones con el resto del Principado de Asturias.
Luces se encuentra a 20 minutos de Gijón , 35 de Oviedo y escasamente a una hora del Aeropuerto de Asturias, en el punto medio de la Ruta del Jurásico Asturiano, y en plena Comarca de la Sidra, centro neurálgico de la más tÃpica gastronomÃa asturiana.
Los montes del Sueve
La rasa de Luces se ubica al pie de la ladera litoral de los montes del Sueve, el mejor mirador natural sobre Asturias, desde donde podremos divisar en un dÃa despejado las cumbres más altas de los Picos de Europa o las playas de Ribadesella, Llanes, Colunga o Villaviciosa.
La sierra del Sueve se levanta sobre el nivel del mar por encima de los 1.100 metros, su cota máxima llega hasta los 1.159 metros: El Picu Pienzu. La cota más alta y más cercana al mar de todo el litoral asturiano. Llegar a esta cima, asequible para cualquier excursionista, es alcanzar una de las mejores panorámicas de todo el Cantábrico.
De frente, el mar, una gran franja de litoral que prácticamente abarca toda la zona oriental de la región. Es lo más parecido a una vista aérea. Detrás nuestro se descubren imponentes los Picos de Europa. Los observamos desde una perspectiva amplia, garantizada por la altitud a la que nos encontramos.
Lo mejor para llegar a lo más alto es acercarse al Mirador del Fitu, una atalaya que ya de por sà nos maravillará por sus espectaculares vistas de la Cordillera Cantábrica. Desde allà mismo divisimaos de un golpe de vista los concejos de Colunga, Caravia, Villaviciosa, Ribadesella, y Llanes, asà que imagÃnense lo que se puede ver desde un poco más arriba.
Toda la sierra se encuentra un tanto aislada del paisaje montañoso de Asturias gracias al lÃmite que en torno suyo ha dibujado la vega del Sella. Y por eso no deja de ser particularmente peculiar y sorprendente.
Gamos y ponis asturcones
En la misma sierra, espacio protegido de 81 Km. cuadrados de extensión, podemos llegar a tropezarnos con una manada de gamos pastando en las inmediaciones. Y es que si hay suerte, el Sueve se convierte en un inesperado observatorio de fauna salvaje. También andan por aquà los famosos ponis asturcones, uno de los caballos más antiguos y puros del mundo del que se tienen referencias históricas que se remontan 2.000 años atrás. Es una raza única, con un vigor desproporcionado a su tamaño (una alzada de 1,25 m. de media), fuerte constitución y pelaje oscuro. Tienen orÃgenes celtas, e igual que en sus primeros estadios de desarrollo viven salvajes por esta sierra. Antiguamente eran muy apreciados por los guerreros, ya que garantizaban una agilidad sorprendente. Su fama llegó a toda Europa y fue exportados a otras tierras altas, incluidos los Alpes.
Estos montes del Sueve fueron en su dÃa el último reducto de una yeguada de asturcones. Solamente el esfuerzo de algunos criadores junto con la creciente conciencia de la necesidad de preservar esta raza permitió su recuperación.
Las aves rapaces también se dejan ver en el aire, completando un espectacular escenario de vida salvaje por tierra y aire. La cabaña ganadera, vacas, cabras, ovejas, caballos y potros comparten el espacio de las laderas del Sueve. La flora no va a la zaga y se observa en los alrededores importantes manchas forestales autóctonas, con bosques ribereños de sauces, álamos y alisos, y, en las zonas más altas, bosques de robles, castaños, avellanos, arces, fresnos y hayas. Incluso un pequeño bosque de tejos, el árbol que daba sombra a los antiguos druidas.
La Costa Verde
![]()
No es caprichoso el sobrenombre de «Costa Verde» que recibe el escarpado litoral de Asturias. A lo largo de sus 354 kilómetros de costa se suceden los acantilados, playas, calas y pequeños pueblos pesqueros, un paisaje tapizado siempre de un verde intenso. Desde Pendueles, un itinerario costero permite disfrutar de un agradable paseo de apenas tres kilómetros hasta Vidiago, a través de la reserva del Paisaje Protegido de la Costa Oriental. Curiosamente, proliferan las plantaciones de kiwis, un cultivo que se implantó en los años ochenta y que actualmente produce 2.000 toneladas de fruta al año. El mar Cantábrico acostumbra a romper impetuosamente, atrayendo a decenas de surfistas, pero también hay momentos de calma que pueden aprovechar los bañistas menos atrevidos.
La tradición marinera está omnipresente en la Costa Verde, de hecho, sus habitantes siempre han mirado hacia el mar. En localidades como Colunga, Lastres o Tazones, ya desde primera hora de la mañana se respira un ambiente pesquero, con barcas cargadas de capturas y un trajÃn de redes y pescadores. En los restaurantes de Lastres la especialidad es la caldereta, un guisado con marisco y pescado de roca que cocinaban los marineros cuando se encontraban en alta mar. A 16 kilómetros de Lastres se halla la población de Villaviciosa, fundada en 1270 por Alfonso X el Sabio para frenar la ira de los barcos piratas que saqueaban los pueblos. Bellos pueblos y ciudades costeras como Tazones manifiestan el gusto de los asturianos por igualar paisaje y arquitectura, es decir, una armonÃa entre urbanismo y naturaleza. Por otro lado, funcionan multitud de chigres, las tradicionales sidrerÃas asturianas.
Lugares de interés
Reserva Natural de la RÃa de Villaviciosa
Tazones
Lastres
Colunga
Cangas de OnÃs
Parque Natural de Covadonga
La Playa de la Griega
La Playa de la Isla
La Playa de la Espasa
El museo del Jurásico de Asturias. De reciente creación, tematizado en torno al Jurásico y a las ruinas de éste que se encuentran en Asturias.
La Iglesia de San Cristóbal el Real, en Colunga.
Y otros muchos atractivos… Culturales, naturales y también deportivos como el descenso de rÃo, rutas en quads, y rutas de senderismo asequibles para todo el mundo, de distintas clases y niveles.
